29 junio 2007

El honor.

El honor es el regalo que un hombre se hace así mismo, nadie te lo puede quitar, nadie te lo puede dar.


Solo si en el fondo de tu corazón te sabes honorable, los demás te consideraran como tal.

Solo si tu alma no tiene macula, los demás te verán limpio.

La vergüenza de la mentira te seguirá allá donde vallas, así que no mientas, nunca y bajo ningún concepto, pues ello te costara caro.

Las personas de las que te rodees sabrán de tu honor por tus actos, no por tus palabras, aunque incluso en estas, te has de mostrar templado y respetuoso.

De ninguna tacha se te podrá acusar si te comportas como es debido con rectitud y conciencia limpia. Pues no hay peor castigo que el de nuestro propio corazón al recordar, que en aquel momento pensó que la virtud no era conveniente, o que podía ignorarla en favor del momento.

Se honorable y tu muerte no será en vano, pues después de ella se te recordara como un hombre bueno, y la conciencia de tu existencia quedara en el recuerdo de los que te amaron, así cuando te presentes al otro lado, sea cual sea, podrás hacerlo con la cabeza bien alta, y decir "si, yo fui aquel hombre"

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Impresionante texto. Yo que he leído muchos textos de Santos te puedo decir que me he encontrado en estos ideas semejantes. Algunas personas deberían meditar sobre estas palabras y reflexionar sobre lo que dicen y hacen. Un cambio radical es imposible en las personas: es el temperamento con el que se nace; es el carácter que se lleva haciendo tantos años; son las experiencias, a veces traumáticas, que han dejado su impronta profunda en la psique; pero siempre hay cosas que se pueden mejorar, aunque sea un poquito, y sobre todo, que se puede lograr que no empeoren. Pero para ello hay que luchar y ant todo no mirarse el ombligo.

Un fuerte abrazo para mi, samurai

SHIBARI dijo...

ALgunos de los textos que voy poniendo, los copio y pasteo, pero este es de mi mano y hobra asi que te agradezco el comentario y me alegra que te haya gustado. un abrazote

Alex dijo...

Una reflexión valiosa, amigo mío, y un concepto que todos deberíamos tener presentes. El honor es más que la vida misma, y una vida sin honor, no merece la pena ser vivida.

Un saludo afectuoso :D