21 junio 2007

Tres gotas perfectas.



Como cuenta el narrador de la película, los dioses hundieron una hoja de coral en el oceano, y al sacarla tres gotas perfectas cayeron de nuevo al mar convirtiéndose en las islas de Japón.
Es curioso que, una cultura capaz de idear semejante historia, que respetaba la naturaleza como parte fundamental de sus vidas, y que dedicaban cada uno de sus esfuerzos a alcanzar la perfección en todas y cada una de las facetas de sus vidas, desde servir un simple té a la practica marcial, ahora decaiga en una occidentalizaciòn tan bestial que se ha convertido en unos segundos EE.UU.
Pero esto no es solo descuido de Japón, sino de una sociedad en la que cada vez mas olvidamos nuestro principios, nuestras metas y nuestros sueños, para embarcarnos en viajes sin sentido a la monotonía, al borreguismo, a ser cada vez mas como esas películas de los primeros años del cine, en las que se enseñaba un futuro aterrador, gris y uniforme. Estamos perdiendo todo aquello que nos hacia sentirnos vivos.
Pues NO, no hemos de dejarnos ser devorados por una masa informe de sociedad, es bueno estar integrado en una, pero sin perder un principio fundamental que es la individualidad, cada uno con nuestros sueños, pasiones y deseos, podremos triunfar, fracasar, caernos y de nuevo levantarnos, al fin y al cabo de eso es de lo que trata todo esto, de caer y levantarse de nuevo.
Nunca rendirse, Nunca.

18 junio 2007

1 Parsec = 3.08568025 × 1016 meters (O aquí al lado)

He aquí la primera entrada en este nuevo blogg. Es curioso que estos, los cuales se guardaban celosamente bajo las almohadas, para que nadie se enterara de nuestros secretos más íntimos, sean ahora aireados por la red.

Será, que quizás el ser, ese pequeño ser que nos ocupa a todos por dentro y que cada vez mas nos empeñamos en asfixiar entre paredes de lo que pretendemos llamar intimidad, ¿Esta empezando a cansarse? ¿A reclama contacto humano...?

Quien sabe, lo único seguro es, que tanto acerca a las personas como las aleja, trayendo de hallen de los mares la voz de un ser querido, su retrato catódico en la pantalla del ordenador, o causando una infinita soledad a dos personas sentada en la misma habitación, cada una de ellas imbuidas en su propia pantalla, en su propio personaje en un juego de rol cruel, del cual no quieren despertar, pues al regresar al mundo real se dan cuenta de que no son el paladín de la justicia que quieren creer, ni el malvado asesino de una calle oscura, sino solo dos personas, una al lado de la otra, a escasos dos metros. Pero a pársec de distancia emocional.

Ahí los podéis ver, se quieren, eso no se duda, pero el abismo que los separa es mayor, del que piensan, y poco a poco va creciendo, y creciendo.

Ya no se hablan, de vez en cuando hacen la compra, dan un paseo, algún roce nocturno por debajo de las sabanas, sutiles discretos como estiletes en la seguridad que da una persiana echada, una cortina bajada, o simplemente una habitación oscura, pero todo aquello donde quedó? que fue de la pasión, del vivir cada DIA como si fuera el ultimo, de entregar la vida a la otra persona, de todas esas premisas y ninguna que nos prometemos a nosotros mismos con la vaga esperanza de ser reales.

Pero no, eso se acabo, y no creemos en la segunda venida, en que llegue como un hercolobus de felicidad, para alejarnos de esta vida en la que no somos, mas que tu y que yo.