16 julio 2007

El respiro de la Voz


Es increíble como una pequeña decepción puede darte semejante alegría, la decepción de ver como esa voz era humana, de ser consciente de que no era infalible y cometía errores, ciertamente mucho mejor.
Que alegría descubrir que, tras esa voz había un rostro y tras ese rostro, otro muy distinto, es decir era normal, lo típico cotidiano y a lo que estoy acostumbrado, ya no puede haber sorpresa, ya conozco el final.
Que alegría que estas medias ya no me vayan a dar mas quebraderos de cabeza.
Que fáciles parecen las cosas así.

No hay comentarios: